31 ene 2022

Algo de melcocha para el mes del amor

 

 

ANGEL BABY

It's just like heaven being here with you
You're like an angel, too good to be true
But after all, I love you, I do
Angel baby, my angel baby
When you are near me, my heart skips a beat
I can hardly stand on my own two feet
Because I love you, I love you, I do
Angel baby, my angel baby
Oh, I love you, oh I do
No one could love you like I do...

 

 

Smile Now Cry Later

 Angel baby suena en el reproductor, manejas por Avenida Constitución, despacito, suave, sin prisa, eternizando el momento, viajando a través de la noche.

El cielo limpio, como pocas veces en ésta cochina urbe, pero hoy la conspiración mágica está a tu favor.

Las estrellas son brochazos de escarcha en la oscuridad. La jainita en el asiento del copiloto te hace sentir poderoso, invencible y muy afortunado.

Volteas a verla, te sonríe, te percibes como un poeta y crees entender al mundo y su paradoja. Sientes como se te hincha el corazón de puritito quinsabeque.

Your sonrisa is a sunrise mija, like a hope en mi pinche oscuridad.

Y ella se recarga en tu pecho, te acaricia la barriga y los dos suspiran al mismo tiempo, se miran y tiran una carcajada por la pinche sincronía melosa... Pero saborsa dicen los dos empalmandose en la expresión nuevamente, vuelven a reir con la certeza y complicidad de haber encontrado al partner in crime ideal, ese que cuida tus espaldas y que de la vida por ti como tu por ella.

El anuncio luminoso del Motel a unos cuantos kilómetros empieza a hacerse cada vez mas grande, y el motor 8 cilindros de tu ford seis ocho ronronea como gatito en celo. Parece que sabe y siente lo que tu vives, como una extención tuya hecha fierro. No cabe duda es un gran día... 

 

Please, never leave me blue and alone
If you ever go, I'm sure you'll come back home
Because I love you, I love you, I do
Angel baby, my angel baby
It's just like heaven being here with you dear
I could never stay the way without you near
Because I love you, I love you, I do
Angel baby, my angel baby
Oh, I love you, oh, I do
No one could love you like I do
 
 

 
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27 ene 2022

Intuiciones, duelo, apegos y despedidas


               


Ya casi termina el mes de enero y aún no me cae el veinte de que es otro año que inicia. Llega una etapa en la vida que el tiempo lo ves como algo que se escurre entre las manos. Se esfuma inevitablemente y con el, lo que amas, lo que importa en tu vida.

 

Me sé toda la teoría esa del apego emocional y bla, bla, bla…  Pero aún así es inevitable sentir y que las cosas te afecten de alguna u otra manera.

 

Teo el perro alfa de mi manada, después de quince años conmigo, falleció. Apenas pasó la navidad ; mi chico malo, eterno guardián de mi vida, se le acumularon los años y aún así su espíritu guerrero le empujaba a seguir aunque su cuerpo no le respondía como el quería.

 

Un día antes de su muerte lo estuve observando como se le dificultaba ponerse de pie. Fui en su ayuda y me respondió con un gruñido y enseñándome los dientes para que no lo tocara. Su orgullo era mucho y yo respetaba su voluntad.

 

Mi Niebla, una joven bóxer de seis meses cruza de pitbull, fuerte y fiera, con una  complexión por encima de la de mi Teo, aprendió a respetarlo. Cuando veía estas señales de mi perro inteligentemente ella le daba espacio.

 

Me senté en el suelo, lo vi tambaleante caminar al recipiente de agua, gruñía mientras bebía, como viejo cascarrabias. Le hable desde donde me encontraba. ¿Por qué te emputas cabrón? Tranquilo mijo.

 

Olfateó el aire; había perdido la visión en un ochenta por ciento. Me miró sin mirar y en sus ojos estaba eso que he visto otras veces cuando el momento se acerca. No sé que es, pero lo que si siento es un tristeza bien culera que me invade. Y percibo esa  sombra que cubre el espacio y a quien tengo enfrente su final.

 

Ven acá, déjame abrazarte viejo gruñón. Le dije.

Y entonces vino a mi y se acurrucó en mi pecho, se me hizo un nudo en la garganta, lo abracé fuerte, siguió gruñendo un poco. Como diciendo. “¡Deja la jotería pinche gordo guarda la compostura, cabrón!

 

Entonces pasé la mano recorriendo todo el lomo haciendo un poco de masaje detrás de la oreja. Me lamió la cara, se dejo caer en mi regazo y suspiro muy profundo. Se relajó.

Tranquilo mijo, descansa, yo me hago cargo. Gracias mi soldado valiente, ya no pelees, ya no es necesario, suelta mijo, descansa, yo te cuido. Y se quedó dormido.

 

Al otro día andaba al mil porciento. Pude verle recorrer el patio, ladrando al aire, olfateando el viento. Comió normalmente, intentó montársele a mi Niebla y me dio risa. Tuve la esperanza de haberme equivocado en mi visión anterior. Me sentí muy bien al verlo así como en los viejos tiempos.

 

Cuando se percató que yo reía volteo a verme y pude verle sonreírme , claro que me sonrió.

Salir a terminar mis pendientes ya no se me hizo tan difícil. Antes de irme fui al patio a ver como estaba y decirle que no tardaba. Lo vi recostado al sol, quise moverlo a la sombra y de nuevo volvió a ser el mismo gruñón en el que se había convertido últimamente. Me enseño los dientes en señal de molestia.

 

Opté por dejarlo en paz. No sin antes acariciarlo y decirle que regresaba en un par de horas. Me miró sin verme como lo hacía desde hace algún tiempo.

 Cuando regresé Teo había muerto. 

 

 
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23 ene 2022

Hilvanando signos, mientras persistentes incopelusas relamen mi psique.

Monterrey. Domingo 23 de enero 2022, 9:30 pm
Acá hace un frío de la chingada seis grados y bajando más por la noche. 
Pero sé que en esta ciudad bipolar mañana quizás estemos a cuarenta grados. 

Tengo tres días sin servicio de Internet gracias a que Telmex se le ocurrió fallar justo en un fin de semana y con frío. 

Y  es cuando más lo necesito porque de viernes a domingo puedo ganar un extra con mis proyectos personales de diseño, impresión, o escribir algún encargo. 

Ahorita  lo estoy haciendo en el móvil, sentado en mi carro y está de la chingada teclear en esta pantallita.

El día se fue lento, leí un poco, le avancé a mi novela, creo que debo distraerme menos si no nunca terminaré ese proyecto.

Me preguntaba sobre eso, los proyectos a medias. Y me puse a leer un poco sobre el tema. Llegué a la conclusión que me falta disciplina, vaya descubrimiento. Que novedad tan novedosa ¿verdad? 

Pues parece algo simple. Ya sé el por qué, ahora falta el cómo.

Pero no, no es fácil, sobre todo porque según dicen los que saben la disciplina es eso que eres capaz de hacer aún y cuando no tienes ganas o motivación alguna para hacerlo. Osea hacerlo ó hacerlo. 

Ahí ya valió, estoy frito. Mi principal problema con la disciplina es eso precisamente. 

Si tengo que hacerlo, no lo voy a hacer. Lo hago cuando quiero no cuando debo. Si lo veo como un deber... Chale, habrá un conflicto interno que hará que quizá mande todo a la verga. 

Un día en una tienda deportiva había un casco según que era de la NFL y decía "no tocar" y la gente nada más lo veía, lo rodeaba y ya.

Había un vendedor que estaba cuidando que nadie se acercara de más, sobre todo los niños.
Yo como persona adulta y madura le hablé y le dije si me podía bajar unas gorras de un estante que estaba a espaldas de él y siempre atento me dijo. Claro que si.

Al darme la espalda para bajar las gorras aproveche y abracé el casco de americano, todos rieron y el pobre vendedor volteó a ver que era lo que pasaba.

Yo ya había dado un paso atrás del objeto ese tan infravalorado. 
La gente seguía riendo y él bastante sacado de onda me decía, cual es la gorra que le gustó. 
Yo solo le dije. Olvidalo,ya no me interesa, y todos volvieron a reír.

El pensó se burlaban de él porque lo hice que subiera al estante de las gorras.

Me aleje de ahí muy contento por mi acto de romper con la solemnidad con la que trataban esa cosa.

Platicandolo en psicoanálisis yo aún reía al recordar la anécdota pero la psicóloga en tono muy serio me dijo. ¿Por qué lo haces? No supe que decir en el momento. 

Aún hoy me lo pregunto, cómo me pregunto muchas otras cosas. Situaciones similares me la paso haciendo. Rayando incluso a veces en la ilegalidad, esto me a provocado algunos problemas hasta con las personas que he llegado a relacionarme. 

Ustedes que me leen ¿Cómo ven estos actos? ¿Qué harían si tuvieran una pareja que de repente hace algo así en una salida con ustedes?

Sería interesante saber su opinión ó alguna anécdota. 
¿Yo me estoy abriendo, tú podrías? 

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Saludos y gracias por pasar por aquí.Siento chido cuando veo las gráficas del blog en incremento.
¿Por último me harías un paro? Si te gusta algo de lo que lees ¿Podrías compartirlo? 

Ahora si, gus nai, gus bai. Voy por un café. 



G
M
T
Y
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22 ene 2022

A veces faltan palabras


No siempre es posible atraparlas. Se escabuyen las malditas y ahí anda uno tratando de hilvanarlas. Hasta que te das por vencido y entonces recuerdas que hay otros métodos. ¡La fotografía carajo! Entonces tomas la imagen y al menos captas un poco la esencia del momento que flotaba en el aire. ¿Lo perciben? Espero que si.
 
 
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11 ene 2022

Yo soy el rock & roll y el que cree en mi será salvo

 Los acontecimientos acaecidos en mi vida estos últimos años, me pusieron en un estado constante de cuestionamiento. Situaciones ó cosas, que en otros tiempos eran bastante ordinarios y sin mayor trascendencia en mi quehacer diario, hoy llamaban mi atención, teniendo una relevante y profunda reflexión. Llevándome a una persistente tribulación mental.

Dios, fe, alma, espíritu, lealtad, amor, libertad. Y no solo en el concepto moral que cada una de ellas tiene de acuerdo a lo que nos fue inculcado, adiestrándonos a su uso de manera arbitraria e irresponsable, quedándonos solo con lo que creemos que son, sin siquiera tomarnos la molestia de ir a la raíz etimológica de las mismas.

¿Quién soy? ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué es ser? ¿Qué es estar? ¿Y éste quien dices ser, es lo que es porque quiere ser ? ¿De donde viene tu deseo, tu gusto? ¿Qué es desear? ¿Lo que dices que te gusta ó amas, en realidad es tu elección? ¿Libre albedrío?

Lo que elegimos esta supeditado a reglas, gustos, preceptos sutilmente impuestos a lo largo de los años, pensamos que elegimos cuando todo esta hecho para que no tengas opciones y cuando crees que eliges solo estas cumpliendo lo que te hicieron escoger, cegado a no pensar, flotando en esta nube de falsa libertad sin darnos cuenta de las tenues y a la vez robustas paredes transparentes de ésta cárcel a la que hemos llamado vida.

Hundido en mi falsa felicidad con dosis de gotitas de placebo de consumismo material, cumplía las tareas diarias en un aletargamiento, lento, largo y cotidiano.

La situación se ponía difícil, el dealer culeado por problemas propios de su negocio, se había cambiado de casa y había suspendido labores. Y sin alguien de confianza como el yo no pensaba en surtir mi canábica alacena. Siendo esto lo que mantenía un poco en calma el ruido mental. Al no tener el placebo tuve que lidiar con mis largas, lentas y reflexivas noches de insomnio.

Mañanas de cafeína intensa para tratar de mantenerme despierto durante el día. Manejaba y sentía como si pudiera trasladarme a través del tiempo. Subía a mi auto, parpadeaba y ya estaba en el estacionamiento del lugar donde trabajo. No recordaba el trayecto ni el trafico ni situación relevante alguna. Solo trepaba a mi vehículo y aparecía en mi lugar de destino. Era mágico.

¿Y qué acaso los coches no son una especie de máquina del tiempo? Pero solo puedes viajar al futuro. Hacía calor, mucho calor. Monterrey en verano es la antesala del infierno. Abrí la puerta del carro y baje los pies, pero me mantuve sentado dentro del auto. Miré mis zapatos ridículos. ¿Por qué compre este modelo? ¿Me gustan? Desaté las cintas y me los quité. Vi los calcetines y fue el mismo proceso. Terminé descalzo.

Así me encaminé a la oficina. El pavimento ardiendo en mis pies me hacía sentir vivo. Ese día se escurría lento, me parecía ver todo a una velocidad menor, espesa, densa, muy densa. El ambiente que normalmente me rodeaba, hoy tomaba el halo de haber pasado por mi criba mental. Soporté solo hasta medio día.

En la hora de comida salí y ya no volví. Caminé hasta mi auto pero pasé de largo hasta la parada del camión. Fui al centro, me baje justo en Juárez y Morelos. El playlist de Spotify servía para darle fondo a este metraje de realidad. Sentía moverme como cuando caminas dentro de una alberca, una espesura donde nadábamos todos, donde estaba inundado el mundo.

Pum-Pum… Pum-Pum… Pum-Pum…

Escuchaba y sentía bombear el corazón con esfuerzo en esta nueva gravedad surrealista. Claramente sentía como el golpeteo lograba levantar mi piel y mover mi camisa. Gente caminando en bancos como de peces chocando, desagrupándose y luego reacomodarse para continuar su nado como en una continua danza marina.

Llegué a Sanborns, tenía muchísimo que no iba, hojee unos libros para después encaminarme a la revistas. Guitar Player Mag. Fascinado sentí el papel couche brillante en mis manos como antaño. ¿Hace cuanto dejé de tocar la guitarra? ¿En que momento me di por vencido? Este trabajo en el que estoy era por mientras y llevo ya veinte años en el.

Me vino a la memoria el día en el que subí en un taxi y el chofer era alguien con quien había alternado en algunas bandas de antaño. El aún intentaba llevar el pelo largo en su incipiente calvicie.

¿Aún tocas? Me preguntó, le dije que No con fastidio, en realidad ahora lo entiendo. Me dolía que me recordara lo que había dejado pero el quería hablar y para mi era echar sal a la herida.

Yo aún toco carnal, ensayamos en mi casa. Tenemos un proyectillo. Estamos componiendo puras rolas originales. 

 Molesto lo interrumpí. Ya me dejé de esas mamadas, yo si maduré. Logré molestarlo y eso me dio una momentánea satisfacción.

Orale ¿Mamadas eh? ¿Sabes que me caga broder? Que culeros como tu digan fui rocker, fui músico, fui, fui…Y nel nunca lo fueron, ni nunca lo serán, porque esto no es un disfraz que se quita y se pone. Gente como tu solo le ha hecho daño a la escena. Pinches posers cagados, van y vienen pero esto es mas de lo que tu o yo podemos creer que es. Y al chile ustedes solo son pinches puñetillas sin identidad.

Yo en un tono mamón le conteste. Pues lo único que veo es que eres chofer de este taxi y así te ve todo el mundo carnal. Despierta y échale chingazos ó no vas a sacar para la renta del taxi, porque ni siquiera es tuyo ¿Verdad? Le había dado también en su herida. Por un momento guardo silencio pensando que decirme. Hasta que no pudo mas y explotó.

Como quiera nunca valiste verga para tocar wey, que bueno que encontraste tu razón de ser, porque la música ni es lo tuyo.

Fingí reírme, le pague y baje rápido del taxi no quería seguir en ese pinche loop. Me aventó unas monedas por la ventana. ¡Tu feria puñetas!

Vi rodar las monedas en la banqueta. Me trague el coraje. Sentí haber huido y me dolió porque me conectaba con la sensación del pasado de haber evadido, de haberme traicionado a mi mismo y eso que dijo el tipo del taxi yo lo sabía y lo sentía sangrar en mi interior.

Aún con la Guitar Player Mag en mi manos, volví a la realidad al sentir que me habían pisado, al ver mis pies recordé estar descalzo. Mi dedo meñique sangraba por el pisotón.

Sentí un ardor en el pecho. En el pasillo de literatura me vi, lo vi. Parpadee en repetidas ocasiones intentando dar lugar en mi cerebro a lo que veía. Ahí estaba. Era yo. Con una edad indefinible, pelo largo y una camiseta de los Sex Pistols, pintada a mano en una Teycon blanca, sonriendo libre mientras pasaba hoja de un libro que seguramente no compraría, buscando la manera de echarlo al morral al menor descuido de la seguridad del lugar.

Justo en el momento en el que de manera fortuita nuestras miradas se cruzaron, una explosión estallo en mi interior. La mole de ciento quince kilos que era yo, se desplomaba como edificio viejo siendo derrumbado. Y lo vi en caminarse, me vi hacerlo y por un momento todo fue oscuro y silencio.

Abrí los ojos y me encontré con mi mirada, con sus ojos que eran míos, con mi yo que era, que en realidad soy. Me conmovió verme, vernos. Descubrir esa mirada cristalina, transparente, juguetona y con una preocupación real, por este extraño, preocupación que yo había dejado de sentir por mi.

Tendido en el piso me atendía a mi mismo. Levantó con cuidado mi cabeza y puso su morral como almohada. Tomé su mano y hablamos. Soy yo le dije. Tranquilo si es usted. Me respondió con condescendencia.

¿Ya hablaron a la ambulancia? Preguntó con firmeza. Volví a insistir con emoción. ¡No me entiendes, eres Yo, Yo soy Tú! Así es Don todos somos me volvió a contestar. ¡Mírame! Le dije ¡mira mis ojos, mírate! Solo sonreía y asentía con la cabeza. ¿Cuál es su nombre Don, como se llama, lo recuerda? ¡Me llamo igual que tu greñitas, soy Pancho soy tú, soy tú!

Puso una cara muy seria, con un ademán echó el pelo hacia atrás. Ok, si sabes mi nombre ¿De donde me conoces, me viste en alguna tocada? Si soy Pancho pero no soy tú viejo, yo no soy tú…Yo soy el rock & roll.

Los paramédicos me subieron a la camilla y el me hizo compañía hasta la ambulancia. Le preguntaron si era familiar mío y negó conocerme.

Que te mejores tocayo, me dijo haciendo señal de buena suerte con su dedo pulgar. El sol brillaba en su pelo, en mi pelo y poco a poco lo vi desaparecer, me vi desapareciendo mientras cerraban las puertas y arrancaba el estridente ulular.

 “No soy tú viejo, Yo soy el rock & roll” Aún me retumbaban sus palabras. El no era yo, porque el es el rock & roll. Y me negó como yo lo negué y abandoné a él en su momento. De nuevo ese ardor en el pecho y ese dolor punzante que se clava como daga certera. Los paramédicos se movilizan y una bomba atómica estalló en mi interior. 

 

 

 

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